11 nov. 2011

Costa Rica ante la inmigración Nicaragüense, o la política del avestruz




La situación por la que atraviesa la anarquizada sociedad costarricense es catastrófica. Costa Rica representa al típico país de tradición blanca que poco a poco ha ido perdiendo su identidad preciosa, su alma racial, y como consecuencia sus tradiciones vernáculas. La culpa de este deterioro general es un asunto compartido. Culpemos, en primer lugar, a la mentalidad absurdamente tolerante y borreguil de los costarricenses, que han disfrazado su cobardía de pacifismo, el miedo de ir contra la corriente con una generosidad forzada y su conformismo patético con la frase trillada, me gusta vivir tranquilo” Lo que no saben es que la política de “vivir tranquilo” no significa desentenderse de la realidad y que la verdadera tranquilidad es algo que se debe luchar por alcanzar. Por otro lado tenemos nuestra proverbial mentalidad mercantilista costarricense, que solo ve oportunidades económicas ahí en donde debería hallar valores como la dignidad, el respeto a su herencia y el deseo genuino de vivir en paz, pero de una manera real y no ficticia; exigiendo orden y seguridad en el suelo que lo vio nacer y en donde duermen sus antepasados. En estos momentos el nivel moral del costarricense, la vergüenza y orgullo nacionales se encuentran por los suelos; y su voluntad para tomar el futuro en sus manos está en cero.
Somos un país de principios. Mentira, Nuestro sistema seguirá siendo inmoral mientras existan Costarricenses desempleados y extranjeros empleados. Será inmoral mientras nos sigan viendo desde fuera como un paraíso fiscal y un destino sexual en donde los pervertidos internacionales llegan en hordas a saciar sus bajos instintos. Será un sistema inmoral mientras seamos un puente para el narcotráfico, el sicariato y sobre todo mientras sigamos creyendo ingenuamente que somos un “país de paz”, en tanto que la cantidad de sangre vertida por concepto de asaltos, drogas, conductores alcoholizados y violencia domestica supera, o iguala, en cifras a  cualquier otra nación en guerra.
Lo anterior se debe principalmente a que los ticos se hallan adormecidos y drogados por las mentiras que consume día a día. Algunas de estas mentiras sistemáticas son: Somos una democracia participativa. Si, pero una participación que solo existe el día de las elecciones, cuando, ­­--como peleles teledirigidos---, la masa entera se desboca hacia las urnas en la “creencia milagrosa” de que, según ellos, están eligiendo un presidente. El sistema ha tenido sumo cuidado en venderle al costarricense la estafa de que cada cuatro años se vive una “fiesta electoral” y que el mundo nos admira por ello. La fiesta la tienen en realidad los socios del sistema y los mercenarios de la política que se turnan en los beneficios que ofrece gobernar un pueblo tan sumiso. Hay que destacar que el sistema costarricense ha tenido mucho cuidado en inculcar que el ejercicio del voto es un derecho “sagrado” y que por tanto es obligación ejercerlo siempre, esto significa que, si un día de estos se postulan a la presidencia de la Republica dos vacas, un cerdo y cuatro loras, aun así, hay que ir a votar…porque es un deber “sagrado”. Lo simpático de este círculo vicioso es que mientras no lo rompamos, seguiremos nosotros mismos fingiendo elegir, “democráticamente” a nuestros propios enemigos.
Somos grandes porque no tenemos ejército. Somos grandes, pero grandes imbeciles si creemos que nos hacemos un favor a nosotros mismos careciendo de una fuerza armada básica para repeler el desorden y hacer respetar nuestra soberanía. La realidad es que carecemos de una institución defensiva seria y sana que inculque valores viriles a la juventud en vez de vicios, perversiones y debilidades. La juventud Tica es hoy un termitero de delincuencia, estupidez y locura. Nuestra juventud es un conjunto de cuerpos y mentes enclenques disfrazados de mamarrachos: estos son justamente los beneficios que ofrece nuestra desmilitarizada sociedad. Recordemos que, contrario a lo que nos dice la propaganda de los medios, fuera de nuestras fronteras somos el hazmerreír por carecer de ejercito, y aunque en las naciones con fuerzas armadas también existen los mismos vicios, queda patente que la institución del ejercito no tiene mucho que ver con este problema, pero  en cambio es una opción a considerar como paliativo a una juventud enferma y a una sociedad asolada por el caos y la ingobernabilidad. Finalmente durante años nos han vendido el chiste de que el presupuesto destinado a un ejército se ha invertido en educación. Esto significaría, entonces, no solo que somos el país más educado del mundo, sino que, según esta lógica para tarados, en la mayoría de países que tienen ejército, no existe la educación. Esta es una mentira estupida dirigida a mentes simples, pero ha servido para que el sistema nos mantenga en la actual indefensión e inseguridad social y bajo esa misma careta hacernos creer que la totalidad del dinero destinado a un ejército va a la educación. Pero algo no cuadra, porque viendo la pavorosa decadencia de la educación pública actual, en donde cada año se gradúan miles de energúmenos en ignorancia certificada, queda claro cuales son las verdaderas intensiones del sistema. Hace un tiempo un estudiante avanzado de economía de la Universidad Nacional se asombro mucho cuando le rebele que…Inglaterra era una isla. Sin mas comentarios.
 Claro, en la agenda popular siempre se echa mano de la excusa que, a fuerza de repetida, nadie pone en duda: somos un país pequeño y pobre. Bueno Holanda es territorialmente más pequeño que Costa Rica y es una nación muy rica y educada y ¿saben que? tiene ejército. ¿Por qué será?
En fin, no quisiéramos abusar del espacio ofrecido gentilmente por esta WEB SITE, ya que el tema es basto. Será en otros artículos donde seguiremos tocando el tema. Aquí solo mencionamos algunos de los mitos que tienen postrada a Costa Rica. Estos están vinculados a la acomodaticia mentalidad de los nacionales. Hablamos de una  destructiva idiosincrasia que a la postre llevara a esta curiosa nación centroamericana a su extinción.
La paradoja es que necesitamos corregir los defectos de nuestra identidad para que esta misma no desaparezca.
 Terminamos haciendo alusión al titulo del articulo, porque la inmigración Nica ha tenido, por lo tanto, en nuestro país, luz verde y un terreno fértil y maravilloso para extender sus garras con el beneplácito de sus indiferentes pobladores, ya que al final, no es del indio la culpa sino del que lo hace compadre… que pura vida ¿verdad?

Sociedad Costa Rica de la Lanza Hiperbórea NS

1 comentario:

  1. Como costarricense, orgulloso de serlo, nacionalista, me siento tremendamente preocupado al ver el rumbo por donde nuestro acefalo gobierno nos lleva. Durante decadas de mal llamad pacifismo, nacion de paz, refugio de perseguidos, se nos ha llenado el pais con un caballo de troya absolutamente tenebroso, segun el ultimo censo nacional cerca de un millon de residentes son inmigrantes, esos, los que se dejaron contar, cuantos mas habra escondidos entre las sombras del coyotaje? Mujeres nicas qeu vienen a parir en nuestro terreno, y constitucionalmente sus descendientes son costarricenses, no se les puede echar de regreso aun cuando la condicion migratoria al momento del nacimiento haya sido irregular. Despertemos costarricenses, seremos extrangeros en nuestro propio pais. Ya somos prisioneros en nuestras propias casas, so pena de ser asaltados, robados y hasta asesinados. Mientras nuestra pusilánime asamblea legislativa (en minuscula a proposito) se debate en un sinsentido ley de armas, mientras el premio nobel de la paz nos insta a dejar y entregar las armas, el hampa se arma con municion pesada, roban el arsenal nacional (armas robadas a la policia de transito) a vista y paciencia de los custodios , y sepa Dios cuantas cosas mas que no sabemos.

    COSTA RICA PARA LOS COSTARRICENSES.

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